Técnica de Creatividad en grupo
- 4 nov 2016
- 2 Min. de lectura
Todo comenzó aquel 14 de Julio del 2007, cuando Carlos profesor de buceo, se encontraba buceando, explorando los alrededores de la isla que tanto le gustaba hacer en sus ratos libres.
Ese día parecía todo normal, las cosas habían transcurrido como siempre; Carlos había acabado sus clases y al despedirse de sus alumnos, regresó al mar para bucear tranquilo y olvidarse de sus problemas.
En ese instante, se encontraba al este de la isla observando los arrecifes coralinos purpuras típicos de la zona, cuando de repente, notó como el agua se agitaba detrás suyo. Carlos, alarmado, se dio la vuelta y se encontró cara a cara con un impresionante tiburón blanco; al no saber que hacer, puesto que la presencia de estos animales no era típica en la zona y no llevaba equipamiento de defensa, comenzó a nadar lo mas rapado que pudo hacia la barca, pero como era de esperar, el tiburón fue tras el hasta alcanzarle y morderle la pierna derecha, antes de que el buceador llegase a su barca. Cuando consiguió subir a su barca marchó hacia el puerto para avisar a los guardacostas y demás gente de la zona, pero su fama de borracho y irresponsable le pasó factura, dado que ya había tenido mas sustos por culpa de ir borracho con varios cortes y denuncias de clientes, así pues nadie le creyó, aunque había prometido a su esposa que nunca mas iba a beber.
Ante tal desilusión decidió ir, después de curarse las heridas a su taberna habitual donde estaba sus compañeros de bar, que después de varias botellas. Estos tuvieron una idea tan loca como brillante decidiendo ir a ver si había tal animal y cazarlo, cogieron su barco y después de dos horas sin rastro alguno lo avistaron y le dispararon con su arpón . Volvieron a casa donde al día siguiente superando la resaca del día anterior, le llamaron los guardacostas para avisarle que había aparecido un tiburón abatido en la costa de la playa, su esposa tan feliz de ver que era verdad lo que dijo como desilusionada porque había ido a cazarle borracho le pidió disculpas.
Todo el pueblo le felicito por su hazaña, y su establecimiento se hizo mas famoso con la dentadura del tiburón colgada en la pared.

Comentarios